Curiosidades: Las otras profesiones de los escritores. (Parte I) - LiberaLetras

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Curiosidades: Las otras profesiones de los escritores. (Parte I)

Me he tomado la libertad de compartir en este medio una de las tantas curiosidades literarias que circulan por la web; en las siguientes letras podrán leer las curiosas profesiones de escritores muy conocidos y de otros no así, tanto de unos años atrás como de los presentes.
 Advierto, son muchas, así que para no abrumarlos, dividí los artículos en dos partes, este es el primero y a al final del texto el link del segundo, donde hablaremos sobre las profesiones más raras y de algunos escritores de años recientes que escribieron sus obras en Macbook.
 Siempre tenemos una imagen del escritor en nuestra mente como un hombre o una mujer vestidos casualmente escribiendo de noche con una lámpara sobre su escritorio; y así imaginamos su día a día hasta que publica su libro y ¡zas! se vuelve famoso. (Risas largas y descontroladas)
 Nada más alejado de la realidad, ojala fura tan fácil. Lo cierto es que en este mundo con una forma de vivir consumista, ajetreada y llena de excesos escribir no es el mejor medio para sostenerse, así que, para el que ama las letras, se vuelve necesario, por lo menos en principio (antes de crear un bestseller internacional), tener una profesión u oficio que lo mantenga y le dé para vivir y comprar hojas o un PC.
 ¿Les gustaría saber qué trabajos desempeñaban algunos de los más conocidos escritores?
Muchos se dedicaron a la docencia. Como ejemplo podemos citar a Julio Cortázar, Ana María Matute, Antonio Machado, Josefina Aldecoa, Juan Ramón Jiménez, J. R. R. Tolkien, C. S. Lewis o Stephen King.
Algunos literatos se dedicaron a la medicina. Es el caso de Pío Baroja, cuya novela El árbol de la ciencia muestra muchos de los conocimientos que el autor tenía en esa materia. Aun así, después de abandonar la medicina y antes de dedicarse al mundo de las letras, Baroja también regentó junto a su hermano el negocio familiar, una panadería.
Un caso similar es el de Antón Chéjov, que compatibilizó su profesión de médico con su pasión por la escritura. De hecho, dijo: “La medicina es mi esposa legal; la literatura, solo mi amante”.
Por otro lado, y siguiendo por la rama científica, hay que señalar que Vladimir Nabokov destacó como entomólogo. Incluso se encargó de la colección de mariposas expuestas en la Universidad de Harvard.
Y si cambiamos de rumbo laboral, nos encontramos con autores como T. S. Eliot que, aunque fue profesor durante un corto periodo de su vida, en el terreno profesional (al margen de la literatura) fue un hombre de negocios que llegó a ser tesorero de la Compañía Hidráulica de Ladrillos de su ciudad natal y trabajó en el Lloyd's Bank de Londres.
Pues sí, los escritores como vemos no llevan la vida que pensamos, quizás esto nos haga valorar los esfuerzos que hacen por crear verdaderas obras de arte que hasta pueden marcar nuestra vida.
Sin embargo, esto no es todo, hay más curiosidades en este ámbito y las veremos en el siguiente post. 


Y tu, ¿En que trabajas mientras escribes? 


Fuente base: lanarrativabreve.blogspot.com


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