Reseñas a la carta - LiberaLetras

domingo, 11 de mayo de 2014

Reseñas a la carta

Hace bastante tiempo que me dedico a escribir lo que muchos llaman “reseñas”, para mí no deja de ser un simple comentario literario acerca de un libro que he leído.

A raíz de que cada vez van apareciendo nuevos autores y por ende, nuevas novelas, me he lanzado a leer desesperadamente como si el mundo se fuera acabar mañana y me fuera a quedar sin leer la mitad de los libros que descansan cómodamente en el librero o duermen tranquilos en mi ebook, esperando impacientes su turno.

En este constantes buscar y peregrinar a través de las redes, me he leído unas cien o doscientas reseñas antes de atreverme a escribir esta suerte de artículo y ¿qué me he encontrado?, una gran variedad de vocablos que llaman la atención pero no dicen nada y otra gran cantidad de muletillas, cuyos autores usan de manera desmedida sin pensar en que causan verdadero malestar a la vista cuando son leídos.

Si bien el uso de muletillas está permitido en el lenguaje coloquial, llámese a este conversación, no queda tan primoroso cuando es utilizado para referirnos a una novela, un libro del tema que sea o una obra, si pensamos en aquellos autores que han dejado su huella a través de los años. Del estudio realizado la palabra más utilizada es “enganchó”, sus derivados y respectivas conjugaciones, lo cual sorprende porque la propia RAE lo define como palabra coloquial, supongo que cuando analizamos un libro, hablamos de algo serio o por lo menos es así como me lo tomo yo.

Otras reseñas se dedican a hacer un análisis exhaustivo del tipo de lenguaje utilizado y la pregunta que me hago al respecto ¿estas personas que saben analizar tan detalladamente este aspecto de las novelas, saben realmente lo que intentan explicar?, no lo sé pero si lo cuestiono, como he dicho antes, me he leído más de doscientas reseñas, buscando las diferencias, como si de un juego de imágenes se tratara.

Por otro lado y no menos importante, están aquellas reseñas que nos hablan de la vida y milagros del libro, no cuentan el final porque sería spoiler, pero se quedan a un tris de desvelar no solo el final, sino que la trama entera, describen a los personajes incluso un poco más allá de lo que los propios autores lo hacen, está claro que el que lee ve cosas que a lo mejor, su autor, no descubrió o no se dio cuenta tras lanzar su novela al mercado. Varias de estas reseñas las abandoné a medio camino porque me resultaron muy cansadas de leer hasta el final, más que nada,  por la infinidad de detalles y porque creo que en el fondo, no estaban haciendo ningún favor ni al libro ni al escritor.

Otro esquema que resulta muy recurrente es el de decir “me gustó porque sí”, pero no explican el motivo, solo que les gustó, puedo dar referencias, incluir enlaces sin embargo he decidido omitirlos porque no quiero ofender a nadie, simplemente es un comentario escrito de lo que he visto en la red. Sinceramente, es estupendo que a una persona le guste un libro, pero si hemos de llamar reseña a una simple afirmación, estamos frente a una gran falta de imaginación y un uso vacío de párrafos y palabras.

En esta misma búsqueda y en diferentes blogs, me encontré con la misma reseña en dos o tres diferentes: mismo encabezado, mismo comentario, misma opinión pero diferente reseñador, ¿no es eso acaso apropiación indebida de los derechos de autor? y otros que, creyéndose muy originales, copian el estilo de otros compañeros reseñadores. Como bien decía mi madre “de todo hay en la viña del señor”.

En este viaje a través del ciberespacio y puntualmente, las reseñas, las que más me han gustado son aquellas en que el reseñador se ha tomado el comentario en serio y sin repetir ni equivocarse, ha sabido plantear de manera clara y directa, las emociones que la novela le causó, esas reseñas para mí han sido sin lugar a dudas las mejores, a través de ellas me enamoré de varios libros que, por un lado, no tenía idea de que existieran y por otro, los nombres de sus autores también me resultaron tan desconocidos como cualquier otro novel de los que oigo hablar frecuentemente.

El secreto de escribir una buena reseña o un buen comentario acerca de un libro y sobre todo, de un tema en concreto, no está sujeto a un esquema, las variantes son múltiples y cada uno se ajustará a la que se parezca más a su forma de escribir. Entre todo lo que leí, también me hice una autocrítica, no es lógico poner en una balanza el trabajo ajeno si no lo haces con el tuyo primero, de manera que me leí todas las que he ido acumulando desde que empecé discretamente en mi muro de Facebook y a decir verdad, las primeras, que si bien es cierto, expresan lo que en el momento me pareció que había que comentar, no es menos cierto que existe una diferencia abismante entre esas y las que escribo hoy, no sé si será porque me estoy haciendo mayor muy a prisa o simplemente, que tras la lectura de un buen libro he dejado atrás el enredo de hablar de cosas menos importantes y he optado por expresar, simplemente, lo que dice mi corazón, creo que al lector de reseñas, lo que menos le importa es saber el estilo que usa un escritor, lo que menos importa es si ponen para adornar mil imágenes diferentes que tengan relación con el libro o novela, lo que menos importa es hablar de la biografía del escritor pero sí creo que importa, el camino que ha tenido que recorrer ese escritor para llegar al lugar donde se encuentra. Lo que menos importa al lector de reseñas, es que describan con lujo de detalles el libro entero, porque de esa manera no quedan ganas de leerlo, lo que menos importa es decir una y mil veces que se esperaba más del escritor, lo que de verdad importa es el comentario certero que te anime a ir a la librería o a entrar en Amazon  y hacerte, como si fuera lo último que harías en tu vida, con ese libro del que tan bien hablan y del que tan bien se expresan.

Por lo general, los autores agradecen el que les tomes en cuenta, sobre todo si no tan conocidos, lo agradecen porque es la única forma que tienen de darse a conocer a más personas y que más gente los lea, pero hay que tener mucho cuidado en enseñarles tus adelantos de reseñas pues puede que se dé el caso que queriendo corregir algún desliz de escritura, cambien absolutamente el sentido de lo que has escrito, entonces tu comentario dejará de ser tuyo y pasará a ser una continuación del pensamiento del escritor respecto de su libro, por eso he titulado esta suerte de artículo, “reseñas a la carta”, entre otras muchas razones porque aún sigo aprendiendo a escribir reseñas o comentarios, solo sé que entre más sencillas sean y entre menos palabras rebuscadas escojas para expresarte mucho mejor y sobre todo, evita muletillas, jerga local porque si algún lector, deseoso de encontrar autores desconocidos, lee tus reseñas y usas tus modismos, tu forma de hablar, lo más probable es que no te entienda, yo vivo en España y me he adaptado al vocabulario, a la jerga, los modismo y las muletillas, pero me abstraigo de ellas cuando hago mis comentarios, el motivo es muy simple, lo que para el país donde vivo resulta jocoso, llamativo, gráfico, para otros países pueden resultar verdaderos insultos, lo bueno de la lengua castellana y nosotros, como hispano parlantes, es que tenemos un lenguaje muy rico en sinónimos y antónimos, úsalos, si tienes dudas, consulta el diccionario y deja la moda de lado; la moda como lo expresé en mi muro no hace mucho tiempo, no siempre acomoda, guíate por tu instinto y has que esa novela que tanto te ha gustado, no solo la conozcan otras personas, sino que además les convenzas de que es el mejor libro editado de los últimos tiempos y no solo eso, que otros escritores te busquen para que comentes sus libros, creo que ese es el mejor regalo para un reseñador o comentarista, ser mencionado como ejemplo en otros blogs o que utilicen tus reseñas como ejemplo (ya han utilizado una mía).

Para terminar, sé consecuente entre lo que lees y escribes, apunta las ideas principales y luego desarróllalas, no imites a nadie, como decía antes, cuando escribí un pensamiento en mi muro de Facebook, varias personas comentaron: una de ellas me dijo claramente que los comentaristas o reseñadores, somos en el fondo escritores y que deberíamos cuidar el vocabulario y otro que también comentó dijo, que la mitad escrita de una reseña no servía para nada, yo no quiero pertenecer a ninguno de los dos grupos, por eso sigo aprendiendo, sigo leyendo reseñas y sigo intentando transmitir emociones, de la única manera que sé, con el corazón: sea historia, sea romance, negra, ficción, ciencia ficción, intimista, thriller o el tema que sea, intento que las personas que me van a leer, se encandilen con lo que he escrito, pero no por mí, sino más bien pensando en esa novela que tiene derecho a encontrar su lugar en el mundo literario.



María Loreto



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